Redactar un plan de negocio es la piedra angular de tu empresa. Lanzar un proyecto necesita ante todo, una gran planificación. Detrás de cada paso debe existir un periodo de reflexión asociado a él. No vale la improvisación y por todo ello, un Business Plan es una de las partes fundamentales en la que sustentar tu sueño. Por tanto, si quieres que tu startup entre en el club del unicornio, debo explicarte cómo redactar un plan de negocio que contenga toda la información necesaria que te lleve al éxito.

Redactar un plan de negocio: primeras nociones 

Hay dos preguntas básicas que deben responderse nada más te pongas manos a la obra: ¿Quién debe elaborar el documento? ¿Cómo debes estructurar tu texto para redactar un plan de negocio? A la primera cuestión te digo que el plan de negocio debe prepararse por todos los socios ya que de esta forma se garantiza la implicación de todas las partes.

Por lo que respecta a su estructura hay que apuntar que su formato debe ser sencillo, ya que es posible que pueda presentarse a terceras personas. Gran parte establecen un orden cronológico de lo sucedido tras crear una empresa. En su defecto, elaboran un índice de los aspectos del negocio. En cualquier caso, todo Business Plan debe contener:

  • Resumen del proyecto.
  • Análisis de la idea del negocio.
  • Explicar de que trata nuestro producto o, en el otro de los casos, el servicio.

Para ello vamos a apoyarnos en sus grandes áreas, incorporando los procesos que hay que asumir en cada una de ellas.

 

Área de compras y fabricación 

¿Cuántas cosas necesitas adquirir para poner en marcha tu proyecto? ¿A quién se las vas a comprar? Estas deben ser tus primeras preguntas cuando empieces a redactar un plan de negocio. La estimación de materias primas y su coste son fundamentales para poner en marcha el funcionamiento de tu proyecto.

Para ello necesitas a tus principales socios en esta área; los proveedores. Ellos te harán llegar las existencias necesarias para los primeros pasos de tu empresa y, en el futuro, para su mantenimiento en el tiempo.

Para ello crea un listado de proveedores y divídelos según un criterio objetivo: rango de prioridad, tipo de producto, frecuencia con la que contactas…etc. No importa en exceso cuál elijas siempre y cuando lo tengas controlado.

Capacidad de producción 

Para mantener todo debes de ser consciente de cuál es tú capacidad real de producción. Dicho de otro modo, cuanto tardas en generar el suficiente valor o riqueza para, como mínimo, tu empresa pueda afrontar sus diferentes gastos. En este aspecto debes prestar mucha atención a tu gestión de stock. Todos los productos que tengamos almacenados en espera de venta pueden aportarnos un plus si le damos una buena salida.

 

Área de organización de recursos humanos 

El equipo que se sube en tu barco puede hacer que llegues a buen puerto o, por el contrario, acabes naufragando en tu cometido. Por eso vamos a darte algunas indicaciones para que te blindes con el mejor equipo humano posible. Al redactar un plan de negocio debes tener en cuenta este aspecto: tendrás que sacar el stakeholder que llevas dentro para cazar a los mejores talentos.

Organigrama 

Saber quien eres y qué posición ocupas es fundamental en la vida. Tu trabajo no iba a ser una excepción y por ello un organigrama en el que esté indicado en qué escala de mandos está ubicado ayudará a comprender tanto la dimensión de la empresa como la labor de cada uno de los integrantes.

Descripción de las funciones directivas 

 

Si tu empresa nace con el suficiente peso, la responsabilidad de los integrantes debe quedar bien delimitada. Las duplicidades de tareas suelen ser suponer más problemas que sinergias. Estos son algunos de los puestos de trabajo que suelen ocupar los directivos:

Chief Executive Officer (CEO). Conocido también como Director ejecutivo, carga con la máxima responsabilidad de la gestión y dirección administrativa de la empresa. Suele ser el fundador y quien fija la misión de la empresa.

Chief Operating Officer (COO). Supervisa las operaciones de la empresa para comprobar que todos los sistemas funcionan de manera adecuada. Otro término por el que es conocido es el de Director de Operaciones.

Chief Marketing Officer (CMO). Ha quedado ya claro que el Marketing va a ser  fundamental en nuestra startup. Por eso un director de este departamento es sumamente importante. Entre sus funciones estarán los estudios de mercado, la publicidad, la gestión de ventas o el desarrollo de producto, entre otros.

Otros puestos que cada vez se están creando en la medida de que crecen las startups son:

Chief Financial Officer (CFO). Es de suma importancia tener a alguien al cargo de la gestión financiera de la organización. Ese responsable debe planificar, ejecutar e informar de este tipo de operaciones.

Chief Information Officer (CIO). Un Gerente de Sistemas debe estar al mando de los sistemas de información para orientarlos a los diferentes planes de crecimiento.

Chief Technology Officer (CTO) . Asume todo tipo de decisiones que comporten un carácter científico y tecnológico.

Chief Communications Officer (CCO). Puede desempeñar una de las funciones con un valor añadido que quizás no se aprecie en un primer momento. Es clave en el liderazgo de las distintas empresas.

 

Indicación de tareas

Incluyendo al equipo directivo, el resto de miembros de la empresa deben saber exactamente cuáles son sus tareas a desarrollar. Si la empresa es suficientemente grande habrá departamentos o equipos que se encarguen de desarrollar una función específica de la empresa. Los equipos que los componen pueden ser los siguientes.

Asesores externos

Cuando acabas de emerger no tienes la capacidad suficiente como para contratar a alguien para desarrollar una determinada tarea. Ya sea por motivos de temporalidad o por la incapacidad de asumir ese coste, muchas empresas deciden por externalizar ese servicio. Es por eso que tendremos que contar con una cartera de socios potenciales con los que poder llegar acuerdos en determinados momentos.

Área Jurídico Fiscal

La protección de tu idea empieza por la barrera legal. Aquí tendrás que haberte asesorado con diferentes fuentes. Cualquier error en esta área podría traerte consecuencias muy desastrosas. Veamos, por tanto, cuáles son los aspectos que más tienes que cuidar. Hay muchas startups que, pese a su éxito, se han topado más de una vez con la justicia. Este es el caso de Uber que tuvo problemas tanto en España como en Iberoamérica.

Nota: puedes encontrar una buena base legal en la esta entrada del Boletín Oficial del Estado (BOE) en la que se establece la vigente Ley de apoyo a emprendedores.

Está bien celebrar el éxito pero es más importante prestar atención a las lecciones del fracaso.

Bill Gates. Presidente de Microsoft.

Forma jurídica

Esta decisión marca a tu empresa en el grado de responsabilidad o el número de personas que pueden dirigirla. Las principales diferencias entre una personalidad física y jurídica se refleja también en el tipo de fiscalidad que se le termina atribuyendo a tu startup.

A propósito del aspecto impositivo, debes ser cuidadoso con otros dos aspectos relacionados: las obligaciones y los incentivos fiscales. Estos últimos suponen un pequeño empujón a la eliminación de trabas para descargar a tu empresa de excesivos pagos. Otro tipo de ayuda suelen ser los préstamos blandos o las subvenciones.

Obligaciones laborales

Por muy nueva que sea tu empresa, una vez constituida como tal, debe estar sujeta a la mayoría obligaciones laborales que el resto de entidades. No dejes de lado todo aquello referido a la documentación: desde informes internos para el empleado hasta los convenios colectivos.

Por ello no debes tampoco olvidar ni aspectos relacionados con el tipo de contratación (de formación, a media jornada, indefinido) ni las aportaciones a la Seguridad Social o las primas de antigüedad.

 

Permisos y licencias

No por ser el último de estos pasos deja de ser importante. Es cierto que, dependiendo de países, estos trámites tienen una determinada flexibilidad. Para que te hagas una idea, según datos de la OCDE, en España se tardan más de 40 días en completar este tipo de ‘obstáculos’. Una cifra que nos coloca por encima del doble que la media. Te dejamos el portal eugo que te hará ir más rápido en este tema.

Por eso te recordamos que hay pasos necesarios como:

  1. Inscripción en el Registro Mercantil.
  2. Declaración censal.
  3. Darte de alta para el Impuesto de Actividades Económicas (IAE).
  4. Obtención del CIF (el DNI de las empresas).
  5. Inscripción de la empresa en la Seguridad Social (SS).
  6. Inscripción de la empresa.
  7. Alta de los empleados en la SS.
  8. Licencia de apertura de tu local.

Si quieres que al redactar un plan de negocio no quede abierto ningún fleco no olvides estos trámites. Si todavía no te ha quedado claro te recomiendo que eches un vistazo a los 5 errores legales más frecuentes de las startup.

Área Económico-Financiera

¿Ya lo tienes todo? ¿Seguro? ¿Quién te va a pagar todo esto qué has ideado? Exacto, llegamos a una parte muy necesaria: la financiación. Las fórmulas para obtener el dinero inicial han cambiado a lo largo del tiempo.

Hoy en día la financiación de empresas guarda muchas posibilidades aunque bien es cierto que todas ellas dependerán en gran medida del potencial de tu idea. Sin ir más lejos, hace 11 meses, Cabify cerró una ronda de financiación por de 12 millones de dólares. Esta, estuvo liderada por Rakuten y Seaya Ventures. Hagamos un repaso a las posibilidades en los planes de inversión inicial de las empresas.

Incubadoras y aceleradoras

Aunque pueden parecer lo mismo, hay que diferenciar ambos términos. Hoy en día las funciones de incubadoras y aceleradoras se han prestado a confusión.

Incubadoras 

Los recursos que destinan son de carácter intangible. Eso sí, puede incluir la habilitación de espacios físicos a empresas. El resto de ayuda se dirige hacia servicios como coaching o conseguir contactos (networking).

Uno de los grandes errores que comete la gente es tratar de forzar su interés. Tú no eliges tus pasiones; tus pasiones te eligen a ti.

Jeff Bezos. Presidente y CEO de Amazon.

Aceleradoras

Por su parte una aceleradora sí aporta financiación. Para entrar a formar parte abren convocatorias con un plazo marcado de tiempo. Una vez seleccionadas las ideas se dan procesos de mentorización, tutorización o educación digital.

Al igual que las incubadoras, suelen ser de financiación privada, aunque cada vez hay más instituciones (ENISA o diferentes Cámaras de Comercio) que ocupan este rol. Hay que apuntar al respecto, que estas últimas no pasan por su mejor momento.

Estas son algunas de las aceleradoras más importantes.

Wayra (Telefónica)LanzaderaConectorAlfacampEveris
Fintech (Bankia)Yuzz (Santander)Impact AcceleratorDemiumImpact Hub Madrid

FFF. 3F (Famiy, Friends & Fools)

No tiene mucho misterio; se trata de conseguir dinero de tu entorno más cercano. Con toda seguridad, tus amigos y familiares estarán dispuestos a tener algo que decir en la primera ronda de financiación.

Media for equity

Son inversiones que se dan sobre todo en empresas tecnológicas. Se realizan cuando una empresa mediática dedica su inversión a una startup de este tipo.

Business Angels

En esta opción – cada vez más recurrente-  una persona física o jurídica aporta tanto dinero como contactos a las startups que le convencen. La totalidad del esfuerzo económico que dedican oscila entre 25.000 y 250.000 €. Muchos de estos inversores prefieren el anonimato.

Los Business Angels (BA) no son la panacea. Presta atención a la letra pequeña y asume que vas a perder independencia en tu proyecto. Buena parte de estos inversores toman participaciones para controlar “el buen uso”, según su criterio.

Por estas razones busca soluciones intermedias en la negociación. Estas podrían ser el stock options o el equity rachets. Ambos persiguen adquirir acciones de forma progresiva si se alcanza la rentabilidad.

 

Family Office

Es una opción inverosímil para una startup pero no por ello se tiene que descartar. Las Famillu Office son firmas que gestionan las inversiones de grandes patrimonios. En España, la más conocidos es la Fundación José Manuel Entrecanales o, también, la Casa Grande Cartagena.

Venture Capital

La situación idónea para optar por esta fórmula de capital riesgo es que tu empresa haya alcanzado un grado de madurez bastante sólido. Los grados de capital riesgo son capital semilla (venture capital) o capital crecimiento (private equity).

Crowfunding: financiación colaborativa 

Al margen de los grandes inversores este tipo de plataformas también ocupan su espacio en el mundo emprendedor.

De contraprestación: aquí el mecenas (bucker) ofrece una recompensa en función de la destinación recibida. Es una fórmula que funciona sobre todo en proyectos de índole cultural.

De inversión: se ofrece una acción a quien quiera ser partícipe de una empresa –en este caso un micro inversor- a cambio de un compromiso adquirido.

De préstamo: en el fondo es un modelo muy clásico; el receptor de la financiación debe devolver el dinero recibido más un tipo de interés determinado.

De donación: aquí no existe contraprestación. Directamente alguien aporta dinero a una causa por la que se compromete deliberadamente.

Exit: fórmula a largo plazo 

Según los principales expertos, una estrategia de este tipo consiste en un plan de futuro en el que una startup debe dejar de lado la financiación de inversores para continuar su camino. Para ello habrá tenido que sobrepasar cuatro etapas anteriores de una startup: Seed Stage, Early Stage, Growth Stage y Expansion Stage.

Las principales fórmulas exit son: la salida a bolsa, la recompra de participación a socios inversores, la venta o fusión. Respecto a la primera de las propuestas todo apunta a que el mercado todavía es inmaduro. Un hecho del que pueden dar fe empresas como Go Daddy

Previsión de resultados 

 

Llegamos al último apartado que debemos incluir para redactar un plan de negocio. Es el dato que nos falta. Saber si nuestro negocio va a ser o no rentable. Para ello deberemos prestar atención a datos verdaderamente importantes.

Al igual que muchas empresas digitales, medimos el tráfico entrante, pero nos centramos más en la posibilidad de incrementar la tasa de conversión de estas visitas en ventas. Por supuesto el valor de la cesta media tiene mucha relevancia. Y es que uno de los errores habituales obcecarse únicamente en conseguir tráfico.

Tomando como referencia nuestra tasa de conversión también es importante obtener cuál va a ser el punto de equilibrio. Este lo obtendríamos para conocer la cifra que nos acercaría a la rentabilidad.

 

En este sentido nunca hay que desestimar aspectos como los resultados a cinco años, la tesorería y el flujo de caja o los ratios más relevantes. Estos serían el fondo de maniobra, el de autonomía financiera o el período medio de cobro/pago.

Termina aquí nuestro post sobre la manera de redactar un plan de negocio. ¿Tienes ahora nociones básicas de cómo plasmar tu sueño aunque sea por escrito? Demuestra que se puede llevar a la práctica y emprende con ilusión tu sueño.